viernes, 26 de marzo de 2010
En el Baño
Gente acabo de regresar del baño muy trastornado. Fui y alguien había olvidado tirar de la cadena. Es muy asqueroso alzar la tapa y encontrar un trozo en donde uno planeaba sentarse a generar el propio. Encima cuando uno ve eso todo alrededor le parece inmediatamente asqueroso, ¡alguien estuvo ahí!, ¡y dejo eso! ¡Aaaah! Tengo que presionar el botón y hacer correr el agua, pero ya ese botón esta contaminado, me da asco, todo tiene gérmenes, de repente todo ese baño es el lugar menos higiénico del planeta, me da miedo tocar cualquier cosa, mi entorno se vuelve en mi contra, muy peligrosamente me acecha. Es estúpido, se que el individuo en cuestión no toco nada, sólo se sentó e hizo lo que tenía que hacer, su trozo sólo quedo ahí, en el agua, sin contaminar nada, pero la sensación de contacto no abandona mis manos, mi cuerpo. Mi ser ha tocado la mierda de otro. Es lo que Kundera llama el Kitsch, bah, creo que es lo que llama así, nunca entendí lo que Kundera quería decir con Kitsch. Para mí Kitsch siempre fue lo fuera de lugar, lo que se nota fuera de lugar, eso aprendí del maestro Eco, y la mierda no tiene mejor lugar que el escusado, sin embargo alzo la tapa y no la esperaba, me asusta, la noto fuera de lugar, quizás Kundera tenia razón y lo Kitsch es eso, la mierda, lo intestinal y privado.
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Y donde haces mención al baño gay?
ResponderEliminarGay es el que fue al baño antes de mi.
ResponderEliminarAsquerosamente iluminador.
ResponderEliminarGracias por tu aporte!
El baño ya no volvera a ser el mismo lugar para mi
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