vuelvo en el tren leyendo poesía. el viaje se me pasa en instantes de ojos húmedos, cosas raras en la panza, y sonrisas secretas. no me puedo explicar qué es lo que hace poesía a la poesía, no más que lo que me puedo explicar qué es lo que hace rojo al rojo o dulce a lo dulce. leer poesía es usar otro sentido más: es tomar una textura o un sonido o una imagen de donde sea que guardamos nuestros recuerdos, y combinar todo eso, y sin saber cómo, inventar algo distinto, que es muchísimo más que las partes que se usaron. ese algo es, a veces, una sensación tan gigante y nueva que puede dejar una huella indeleble. el universo se queda quieto de repente, y nada es como antes.
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ResponderEliminarigual yo no te conozco a vos. a ver si usamos las identidades secretas mejor, ñoqui
ResponderEliminarlistooooo!! identidad secreta nuevamente protegida!!
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