domingo, 24 de enero de 2010

Highlights de anoche

Era de noche, nuevamente. Noche noche, y casi tarde. Noche de verano en Buenos Aires (así, salteemos las descripciones introductorias).

En la parada de bondi, esquina tal y tal. Hay un semáforo, ahora en rojo. LLegan los primeros autos para esperar. El más cercano a la vereda -con inusual cercanía, creo recordar ahora- lleva la ventana de copiloto baja, enmarcando la cara expectante de un asesino impío. Trato de evitar contacto visual (cualquiera hubiera hecho lo mismo ante un rostro desmedidamente asesinesco como el que me miraba en dicha ocasión). Agotada mi paciencia, me dispongo a iniciar una confrontación cuando, en una seguidilla fugaz de eventos, la luz del semáforo se averdea, el motor del auto ruge vigorosamente y despega mientras una nube de cristal blanco golpea mi cara al grito de "¡Sal!".

2 comentarios:

  1. la hipertensión, el asesino invisible, cuidado.. Evita la sal en las comidas y en las esquinas más todavía

    ResponderEliminar